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  • Foto del escritorIvette Foster García

Adolescencia y suicidio


Un coqueteo con la muerte


Generalmente es normal que un o una adolescente pueda experimentar el deseo de morir. Existe ese coqueteo con la muerte. ¿Puedes tú recordarte cómo eras y cómo viviste esta etapa de tu vida?

Es por ello que nosotros como padres, tutores o docentes, necesitamos ser conscientes de que una ideación suicida será mucho más sutil. Es conveniente que estemos alertas frente a cualquier cambio abrupto que se suscite. Por ejemplo: si se dan mayores conflictos familiares, si está mucho más suspicaz o irritable o si se vive con una emocionalidad mucho más alterada que la de costumbre.

A su vez va a tender a desconectar con su realidad, es parte del momento vital por el que atraviesa, pero que tenemos que estar hiperalertas cuando nos percatamos que dichos comportamiento se presentan de una manera más recurrente e intensa.

Cuando el y la adolescente se plantea el suicidio, percibe que en su interior pasa algo raro, inclusive puede hacer interpretaciones delirantes. Estos pensamientos están latentes y después desaparecen.

Debido a que es una etapa donde se da mucho más ensimismamiento, y más aunado a que actualmente existen otro tipo de distractores como las pantalla, los videojuegos, las redes, la televisión, etc., puede que éstos fomenten una mayor sensación de refugio por la amenaza al entorno o al mundo exterior.

Es un proceso que vienen de dentro, la persona joven se siente con una vulnerabilidad que se va transformando y evolucionando. Sin embargo, existen otros componentes externos que pueden desatarlo como el acoso escolar, un problema familiar serio, un duelo de pareja o por el primer amor.


Mensajes sutiles pidiendo ayuda


Por tal motivo, te invito a que, ante la duda, no lo evadas y mejor observes y des un cambio de actitud para conseguir una aproximación más cercana del problema. Una chica o chico que desea acabar con su vida mandará mensajes sutiles pidiendo ayuda para no hacerlo.

Es preferible descartar que hijo o hija se lo ha planteado, a que sea demasiado tarde. Nuevamente te invito que te dejes acompañar por un profesional de la salud que de preferencia sea experto en adolescencia y en duelo.

Sin miedo, con valentía y entre todos podemos ayudar a nuestra adolescencia actual a que se aferre a la vida, disfrute de su presente y pueda visualizar su porvenir con plenitud.

Ivette Foster. Maestra con herramientas Gestalt

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